· Se eliminaron tecnologías (principalmente medicamentos) que se habían quedado obsoletas.
· No se incluyeron tecnologías que no han sido totalmente probadas o aprobadas por las autoridades sanitarias de Estados Unidos (FNA) o Colombia (Invima).
· Se excluyeron tecnologías que se consideran riesgosas para la salud y de alto costo frente a su efectividad, como la hormona del crecimiento.